Santa María la Blanca, de Cristóbal López Gándara

Trece de Octubre de dos mil diecinueve. Bien pasado el mediodía de un todavía caluroso domingo hispalense tuvo lugar el estreno de la última marcha de Cristóbal López Gándara: “Santa María la Blanca”. El acto se desarrolló en la Iglesia de San Nicolás, donde la Banda del Maestro Tejera interpretó un concierto al gusto de la Hermandad de las Nieves.

“Santa María la Blanca” es una marcha procesional para banda de música con cornetas y tambores. Está configurada en dos partes. Una representa a la propia iglesia de Santa María la Blanca y  a las tres culturas. La otra, al discurrir de la Virgen de las Nieves por el barrio de Santa Cruz.

Según la información que nos ha suministrado el autor, las tres culturas están representadas en la primera sección a través de motivos musicales e instrumentales. En la introducción de la obra aparecen una serie de adornos o arabescos llamados cinquillos que representan a la comunidad musulmana, una característica propia de su música. En el fuerte de bajos nos encontramos con un cambio de tonalidad al modo menor y con algunos detalles que recuerdan a la música judía “klezmer” como diseños cromáticos en la melodía de los bajos y trinos en las maderas. Y durante toda la introducción de la marcha las cornetas y la figura del tresillo representan al cristianismo que al final se impondrá a los otros motivos. Con el tresillo, esto es, tres notas que se tocan en un mismo pulso, el autor representa a la Santísima Trinidad.

La segunda parte es una evocación del barrio de Santa Cruz a través de una música romántica que se mueve por distintas escenas sonoras con un marcado carácter melancólico. El principal motivo musical es de nuevo la figura del tresillo recordando el motivo del cristianismo. La marcha tiene un final triunfal de nuevo con las cornetas como protagonistas.

Esta marcha es la tercera que que se une al Patrimonio Musical de la Hermandad de la Puerta de la Carne, sumándose a  “Nuestra Señora de las Nieves” de Ruiz Amé (1968) y a “Virgen de las Nieves” de Joaquín Drake (2007).

egún palabras de José Manuel Tristán, director de Maestro Tejera, la marcha será interpretada a la salida el próximo Domingo. Esperemos sea interpretada en más ocasiones a lo largo de la procesión, pues es una marcha perfecta para una procesión de carácter glorioso y con gusto.

No te olvides de mí, de Cristóbal López Gándara

“No te olvides de mí” es otra de las marchas estrenadas durante este 2019. Obra de Cristóbal López Gándara, tiene una curiosa historia detrás. Cuando se anunció este estreno, llamaba la atención que el autor hubiese dedicado a la Hermandad de San Roque otra marcha tan sólo dos años después del estreno de “La Gracia de María”.

La marcha fue encargada por dos hermanos de la Hermandad para dedicársela a la Virgen de Gracia y Esperanza y a su madre, Mercedes Baena, enferma de alzheimer. Al cantarle uno de sus hijos el Salve Madre, ella tuvo un momento de lucidez y empezó a cantar con él. De ahí, el título de la marcha. Precisamente esta parte del canto es usado en el trío de la marcha de una forma sutil y elegante.

 

 

Virgen santa, Virgen pura,

vida, esperanza y dulzura,

del alma que en ti confía;

Madre de Dios, Madre mía,

mientras mi vida alentare,

todo mi amor para ti;

mas si mi amor te olvidare,

Madre mía, Madre mía,

aunque mi amor te olvidare,

tú no te olvides de mí.

Penas, de Cristóbal López Gándara

Penas se trata de una de las últimas marchas compuestas por  Cristóbal López Gándara. Dedicada a la Dolorosa de la Hermandad de la Sentencia de Úbeda, nos encontramos ante un poema sinfónico hecho marcha procesional. Según su autor “describe el juicio de Pilato a Jesucristo, las súplicas de Claudia Prócula al procurador romano para que este no interceda en la causa del justo, y la injusta condena que finalmente dará muerte al hijo de Dios.”

Estamos ante una más que interesante aportación —otra más— de este jóven compositor, una de sus marchas más interesantes de las estrenadas en 2019. En la grabación con la que hemos realizado el vídeo, es interpretada por la Sociedad Filarmónica Nuestra Señora de Gracia, dirigida por el propio Cristóbal López Gándara.

Así suena Penas:

Reina de la Paz, de Francisco Javier Parra Medina

Reina de la Paz es la última marcha procesional compuesta por Francisco Javier Parra Medina.Sustituye a la marcha del mismo título de 2001 dedicada a la hermandad del Cautivo de Morón de la Frontera. No se trata de una revisión sino de una marcha totalmente nueva que lo único que mantiene de aquella primera es el título y la dedicatoria. El autor ha asegurado “existía la posibilidad de revisarla pero he preferido escribir una nueva obra desde cero.”

Ha sido compuesta con motivo de la celebración del 75 aniversario fundacional de la Hermandad. “Por este motivo, y por la idiosincrasia de esta cofradía del Domingo de Ramos moronense, el carácter de la marcha es triunfal y alegre, al estilo de las marchas clásicas con cornetas. Es una de las marchas más alegres que he compuesto y se sale de mi estilo sobrio habitual, aunque intentando no abandonar la solemnidad y la elegancia que entiendo debe tener una marcha procesional.”

Fue estrenada el pasado 31 de marzo en la Iglesia de San Ignacio de Loyola de Morón por la Banda Municipal de dicha localidad.

Así suena Reina de la Paz:

 

María del Rocío, de Cristóbal López Gándara

Tras mucho tiempo, volvemos con uno de los estrenos de este 2019. María del Rocío, es una marcha de procesión para banda de música con cornetas y tambores compuesta por Cristóbal López Gándara. Dedicada a la dolorosa que radica en la Iglesia de Santiago de Sevilla, fue estrenada por las Nieves de Olivares el 26 de Enero en la Parroquia de San Ildefonso.

En palabras del autor, “esta obra pretende ser una evocación sonora del discurrir del paso de palio de María Santísima del Rocío por las calles de Sevilla, donde las añoranzas y las alegrías se entremezclan, con el evocador telón de fondo de la primavera sevillana.

La introducción de la marcha es toda una declaración de intenciones sobre lo que va a suceder en el resto de la obra, donde se entremezclan elementos tanto románticos como impresionistas, con una aterciopelada melodía que representa la dulzura de la Virgen. Esta música evoluciona en tensión para desembocar en un torrente de alegría en el primer tema, donde hacen su aparición las cornetas y tambores, que de manera fugaz y sin solución de continuidad, se convierte en el fuerte de bajos, al estilo de mis últimas obras donde para acentuar los temas triunfales van sucediéndose los temas de manera rápida y efectiva. El fuerte de bajos es sin duda la alegría del palio de la Virgen del Rocío, apareciendo distintos elementos ornamentales como los trinos en las flautas que adornan al tradicional acompañamiento de fuerte de bajos, las cajas chinas de los tambores, así como la utilización de un timbre especial, el triángulo que le da una sonoridad especial. A todo esto se suma una brillante melodía de los metales graves, al que en la repetición de esta sección acompañarán las cornetas, consiguiendo una brillante fanfarria. A continuación, como es tradicional en la forma marcha, se repite de nuevo el primer tema con el cual se da fin a toda la primera parte de la marcha.

A través de un interesante y arriesgado cambio de tonalidad a la mediante del homónimo menor, se da paso al trío, donde de nuevo aparece la música de la introducción pero ya con plenitud e identidad total. Esta sección, construida con una amplitud inusual, pasa por varios estados de ánimo a través de las constantes fluctuaciones de la armonía, que le dan un sabor muy particular, pero siempre con la técnica de construcción armónica propias de mi obra. El trío se repetirá de nuevo en forte con un contracanto, como es tradicional y cerrará de manera triunfal con las cornetas en una brevísima intervención.”

Nuestra Señora de la Palma, de Manuel López Farfán

Año 1927. Cien años atrás había muerto Beethoven. En el mes de Enero se había realizado la primera llamada transatlántica entre América y Gran Bretaña. Y el sevillano Manuel López Farfán nos legó la que viene a ser una de las más brillantes marchas procesionales de su catálogo.

Nuestra Señora de la Palma”  es una marcha que podríamos clasificar como de procesión. Fue dedicada a Madre de Dios de la Palma, titular mariana de la Hermandad del Cristo de Burgos. No es ni mucho menos una marcha fúnebre, pero tiene pasajes con cierto dramatismo. El ritmo frenético de determinadas partes de la marcha unido a los atrevidos elementos de percusión que utilizaba el maestro casan muy bien con la gracia de los palios que se venían creando en la Sevilla de los años veinte. Tiene cierta complejidad técnica a la hora de su ejecución, motivo por el cuál quizás no haya tenido la difusión que merece.

Afortunadamente este año, bandas como la Municipal de La Puebla del Río o el Carmen de Salteras la han incorporado a su repertorio. Esperemos que de una vez esta marcha empiece a difundirse tanto como merece.

Así suena “Nuestra Señora de la Palma”: